Catedral de Murcia
La construcción de la catedral comenzó en 1394 y resume más de 600 años de historia del arte. Fue levantada sobre los solares de la mezquita Mayor de la ciudad, consagrados para el culto cristiano por san Pedro Nolasco en febrero de 1266, al día siguiente de la toma de la ciudad por Jaime I de Aragón. Las obras quedaron listas en 1462, año en que consiguieron cerrar las bóvedas tras diversos vaivenes políticos y eclesiásticos. En 1467, en un acto de la mayor solemnidad, la catedral de Murcia queda consagrada al culto.
A principios del siglo XVIII, la catedral necesitaba algunas reformas: la torre solo poseía dos de sus cinco cuerpos, y la fachada principal (la que da a la plaza del Cardenal Belluga) amenazaba ruina. El arquitecto castellonense Jaime Bort inició nuevas obras en sustitución de la antigua fachada en 1739 con ayuda de la corona y del cardenal Belluga. Se dió a la fachada principal la composición arquitectónica y escultural que actualmente todo turista puede admirar. Es ese mismo año y tras concluir los trabajos del arquitecto Bort cuando otro arquitecto, Juan de Gea, comenzó a levantar el resto de la torre hasta conferirle el aspecto que posee hoy en día.
